liderazgo universal

#10 – Liderazgo universal, Alejandro III el Grande.

En el post anterior (#9) vimos, a modo de preámbulo a nuestra entrada al Reino del Leon, a Ciro II y aquello que consideraba lo más difícil de encontrar.  En este post veamos aquel hombre considerado como el mayor estratega de la historia y uno de los hombres que más definieron el destino de nuestra civilización.  Alejandro III el Grande, conocido como Alejandro Magno, fue el primer hombre a pensar universalmente, el primero a ejercer un Liderazgo Universal. 

Si estás siguiendo esta serie de artículos en Liderazgo Transformacional en secuencia ya has recorrido un buen camino y estoy seguro tienes mayor claridad sobre el significado de Liderazgo. 

La definición de líder, el significado de liderazgo, qué es ser un líder y cuales son los pasos para ser un buen líder siempre fueron cuestiones que intrigaron a los griegos y a otros pueblos antiguos, y también a las empresas y organizaciones modernas. 

En la historia de la humanidad Alejandro fue prácticamente el único que ha cumplido tantas de las características del liderazgo, ha encarnado de forma tan consistente el concepto y significado de liderazgo y ha sido tan definitivo para la historia de la humanidad que durante muchos siglos fue considerado un dios por pueblos del Medio Oriente y de Asia.  Seguramente no era un dios, pero llego a parecerse y a pensar como si se tratara de uno.

 Estudiando para una conferencia sobre Estrategia y Liderazgo en Uruguay encontré una maravillosa pieza histórica: El discurso de Alejandro a los Griegos y a los Persas (a quien los primeros llamaban “barbaros» y con quienes tenían una larga y amarga historia de rivalidades y guerras).

El discurso fue dado cuando Alejandro Magno había llegado al zenit de su poder y poseía todos los títulos que anteriormente habían sido del Gran Rey Ciro II, ademas de los títulos de Faraón de Egipto y Rey de Macedonia. El histórico discurso fue dado durante un casamiento colectivo, organizado por Alejandro para unir a los pueblos, y en el cual participaron miles de sus oficiales griegos y miles de persas.  El gran casamiento universal se dio a las afuera de Babilonia hace más de 2,300 años.

Estas palabras nos recuerdan que en medio a esta gran Crisis de Liderazgo del Siglo XXI necesitamos con urgencia líderes que piensen en el bien universal, así como lo hizo por primera vez Alejandro. 

El historiador Lucio Flavio Arriano cuenta que el joven rey (32) y sus invitados bebieron vino de la misma copa y derramaron libaciones, y tanto los sacerdotes griegos como los magos persas oficiaron en la ceremonia. El rey rogó por bendiciones para todos ellos, y sobre todo para que existiera armonía y grata convivencia entre griegos y persas. Y dijo:

Ahora que las guerras llegan a su fin mi deseo es que todos vivan felices en paz. De ahora en más que todos los mortales vivan como un único pueblo, en armonía, trabajando por el bien de todos. Vean al mundo como su casa en común, con leyes en común para todos, donde gobernarán los mejores independiente a su raza u origen.

A diferencia de los que tienen mente corta yo no hago diferencia ente Griegos y Barbaros. El origen de las personas, su raza o lugar de nacimiento no son de mi interés. Solamente tengo un criterio

para diferenciar a los hombres – su virtud.

Para mi cualquier buen extranjero es un griego, y cualquier mal griego es peor que un bárbaro. Si ocurren disputas entre ustedes no deberán recurrir a las armas, las resolverán en paz. Si necesario, yo arbitraré entre ustedes.

Vean a Dios no como un déspota autocrático, sino como el Padre común de todos. Así vuestro comportamiento será como el de hermanos de una misma familia.

De mi parte considero a todos como iguales, sean blancos o de piel oscura. Y me gustaría que todos sean no solamente ciudadanos de mi mancomunidad sino participantes y compañeros. De mi parte haré todo lo que esté en mi habilidad y trabajaré para mantener mi promesa. Recuerden como símbolo de amor este juramento que esta noche tomamos con libaciones«.

El relato más conocido dice que quienes tomaron parte en el banquete fueron 9,000 personas, que todos ellos derramaron una libación, y que después entonaron juntos un himno a Dios.

Alejandro murió poco después en circunstancias misteriosas. Alejandro había iniciado sus inimaginables y épicas conquistas siendo un joven Rey de Macedonia a los 20 años. Murió con 32 años luego de conquistar todo el mundo conocido, marchar con sus ejércitos por 20.000 kilómetros, nunca sufrir una derrota y cambiar el destino del mundo para siempre. 

El joven rey que acostumbraba vestir un yelmo en forma de cabeza de Leon cuando cabalgaba en primera fila en su corcel Bucefalo fue proclamado Faraón de Egipto, Rey de Anshan, Rey de Media, Rey de Babilonia, Rey de Sumer, de Akadia, Rey de la Tierra,  Rey de Reyes, Hegemon y Strategos de Grecia y Gran Rey del Imperio Persa Aquemenida. 

Según algunos historiadores Alejandro, por su liderazgo, por su mente estratégica, por sus ideas universales, sus actos, sus proezas heroicas y su legado histórico, fue el único entre los hombres que merece portar el titulo de “Grande” al lado de su nombre.

Te invito a seguir el camino y entrar al ultimo de los Cuatro Reinos del Liderazgo, el Reino del Leon. 

 

Suscríbete al Newsletter para recibir información sobre liderazgo

Comparte este articulo