# 12 – El Reino del León – del Pensamiento Egocéntrico al Pensamiento Integral.

reino del león
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Manny Bogado

Manny Bogado

# 12 – El Reino del León – del Pensamiento Egocéntrico al Pensamiento Integral.

Llegamos al final de esta primera serie de artículos sobre Liderazgo.  En ellos hemos explorado el significado y la esencia del verdadero Liderazgo; aquel que indefectiblemente nace del auto-conocimiento y del auto-liderazgo. Antes de entrar al último reino (el Reino del León) hagamos un pequeño repaso. 

Al mirar a nuestro alrededor vemos que una gran crisis de liderazgo afecta a nuestros países, a nuestras empresas y a nuestras comunidades. Ciertamente la ignorancia sobre el significado de liderazgo juega un rol preponderante en dicha crisis y por eso nos centramos en explorar el significado de liderazgo y en identificar al mayor enemigo del liderazgo: el ego. 

El Massachussets Institute of Technology (MIT), via un proyecto llamado “U-Lab”, afirma que “el mayor desafío de liderazgo en el siglo XXI” está en cambiar nuestra forma egocéntrica de pensamiento y evolucionar a hacia un pensamiento integral.

No somos víctimas de nadie a no ser de nuestro propio ego que nos engaña haciéndonos creer que somos una entidad separada de la naturaleza, de los otros y de nuestra propia esencia. El pensamiento egocéntrico que reina en nuestra cultura nos impulsa a actuar basados en el miedo y en la falsa percepción de que algo externo a nosotros nos podrá traer la paz y la realización que anhelamos.  Consecuentemente no nos responsabilizamos por nuestra propia transformación y culpamos a otros mientras esperamos que alguien, o algo, traiga el cambio que deseamos. El cambio depende de mi decisión y el gran desafio soy yo mismo.

Esa misma cultura individualista, competitiva y egocéntrica nos lleva a confundir Liderazgo con Management ya que nos resulta más sencillo administrar estructuras y organigramas (recurriendo al poder formal que emana del cargo) antes que transitar el largo y duro camino del auto-liderazgo que nos llevará naturalmente a servir a otros por medio al ejemplo personal y a la construcción de relaciones basadas en la confianza y en la integridad de carácter.

Hemos visto a lo largo de esta primera serie de artículos que para construir liderazgo primeramente debemos conocernos a nosotros mismos. Hemos compartido sobre la importancia de la Resiliencia, de dar el ejemplo, de lograr la confianza por medio a la integridad y la consistencia de carácter; de ser humildes y generosos cuando llegamos al éxito. 

Empezamos a comprender porqué Liderazgo es la más rara de las habilidades en una organización, pero es esta misma habilidad tan escasa aquella que determinará nuestro destino individual y colectivo. Solo dos caminos se nos presentan en la vida, o seremos víctimas de nuestros egos o seremos libres y líderes de nosotros mismos. 

Hemos también conocido Los Reinos del Liderazgo que nos hacen conscientes de las diferentes fases evolutivas del pensamiento humano que — por medio a la madurez y la realización personal — nos pueden llevar de una existencia egocéntrica (representada por Reino de la Hiena) hacia una vida de servicio y significado.  Nuestras conciencias pueden y deben evolucionar para llegar al reconocimiento del valor del ser humano y de la importancia de construir relaciones basadas en la confianza (Reino del Perro); para comprender el poder que existe en el ejemplo personal y en el pensamiento colectivo (Reino del Búfalo) y finalmente para alcanzar el más alto de los Reinos del Liderazgo, el Reino del León.

El Reino del León representa el nivel más alto en Liderazgo. Aquí el líder concibe liderazgo como siendo un camino de vida. Aquellos que conquistan este Reino han necesariamente transitado por un largo camino de desarrollo personal habiendo pasado por diversas transformaciones a lo largo de sus vidas. Estos líderes han logrado superar el sistema de pensamiento egocéntrico y han evolucionado hacia un pensamiento integral donde todos son considerados y valorados; donde existe la claridad de que el mejor líder no es aquel que tiene más seguidores sino aquel que crea más líderes. El líder león construye un legado que lo sobrevive asegurando así el futuro de la organización.

El Reino del León representa una forma de vivir que muchos considerarán excepcional pues ha llegado como Nelson Mandela a la profunda realización de que el valor de la vida no está en el mero hecho de haberla vivido sino en los cambios que ha provocado en las vidas de otros.

Los grandes líderes de la humanidad no fueron managers o CEOs o billonarios que miden el éxito por sus ganancias económicas. Los grandes líderes de nuestra Historia fueron personas humildes y valientes que dieron todo por los otros. 

Me gustaría terminar esta primer serie en Liderazgo citando al profesor John P. Kotter considerado como el mayor experto en Change Management a nivel mundial.

Catorce años atrás tuve el gran privilegio de ser becado para estudiar Liderazgo en la Universidad de Harvard bajo la guía del profesor Kotter.  Debo confesar que muchas de las conversaciones y de los casos estudiados no los podría recordar sin leer mis apuntes, pero no olvidaré la última frase con la cual el profesor Kotter resumió la esencia del verdadero Liderazgo.

Recuerdo vívidamente aquella tarde en Cambridge cuando en su ultima conferencia John Kotter dijo:

“Amigos, habiendo dicho todo… el verdadero liderazgo se trata de saber amar a la gente”.

Esta gran síntesis del profesor Kotter nos permite parafrasear a un líder que vivió hace dos mil años y que hasta el día de hoy muchos lo consideran como el mayor de todos:  

“Nadie tiene mayor liderazgo que este, que uno de su vida por sus amigos”.

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#11 – Jeff Bezos, Ramses y la receta para la vida miserable.

la receta para la vida
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Manny Bogado

Manny Bogado

#11 – Jeff Bezos, Ramses y la receta para la vida miserable.

No mucho tiempo atrás el Washington Post publicó unos números que indicaban que la tasa de suicidios en Estados Unidos  había crecido de forma significativa en todos los Estados menos uno, y que este aumento se había observado en todas las franjas de edad, de genero y etnias.  Poco tiempo antes de dicha publicación se había suicidado Kate Spade, una diseñadora que pocos meses antes había vendido su empresa por más de 2 Billones de dólares. Y no mucho tiempo después de la trágica noticia de la conocida empresaria el mundo se sorprendió con el suicidio de del chef estrella Anthony Bourdin.

Muchas personas viven con depresión u otra condición que las lleva a la desesperanza y en estos casos es fundamental buscar ayuda profesional. Y es importante también observar que nosotros, como civilización en siglo XXI, somos inteligentes pero no sabios.  La inteligencia, de la cual nos enorgullecemos mucho como Homo-Sapiens, se trata de lograr algo de forma cada vez más eficiente. La Sabiduría por otro lado se trata de saber vivir bien. La cultura de nuestro siglo afirma implicitamente que el “saber vivir” está ligado a poseer más cosas para disfrutar.  El verdadero “saber vivir” sin embargo es más fundamental y está directamente ligado a saber elegir bien aquello que buscas en la vida.  

Para ilustrar esto me gustaría compartirte un soneto que está inspirado en una de las piezas más famosas del Museo Británico: el busto de Ramses II.  Este busto causó gran sensación al llegar a Londres, al punto de inspirar uno de los sonetos más hermosos de la lengua inglesa.

Creo que es útil recordar este soneto cuando necesitamos poner en perspectiva aquello que hacemos con nuestro tiempo y nuestra vida:

“Conocí a un viajero de una tierra antigua quien dijo: «dos enormes piernas pétreas, sin su tronco se yerguen en el desierto. A su lado, en la arena, semihundido, yace un rostro hecho pedazos, cuyo ceño y mueca en la boca, y desdén de frío dominio,cuentan que su escultor comprendió bien esas pasiones las cuales aún sobreviven a las manos que las tallaron y al corazón que las alimentó.

Y en el pedestal se leen estas palabras: “Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes, ¡Contemplad mis obras, poderosos, y desesperad!”

Nada queda a su lado. Alrededor de la decadencia de estas colosales ruinas, infinitas y desnudas se extienden, a lo lejos, las solitarias y llanas arenas».

El soneto me lleva también a recordar lo escrito por Jeff Bezos, el hombre más rico de mundo, en una carta enviada recientemente  a todos sus accionistas . Un trecho específico llamó la atención a los medios; Bezos decía:

 “Una cosa que amo de los clientes es que están siempre divinamente descontentos. Sus expectativas nunca dejan de crecer. Como artista, creador o emprendedor debes estar agradecido por esto. Tu audiencia, tus clientes, quieren que seas mejor, y esto te puede empujar a crear y a producir aun mejor.” 

Sin darse cuenta Jeff Bezos está dando la receta para una vida miserable. Las centenas de millones de personas alrededor del mundo que pasan por depresión laboral son víctimas de este tipo de pensamiento y cultura de la insatisfacción.

Lo dicho por Bezos es miserable por todos los lados que se le mire. Por el lado del consumidor la afirmación de Bezos apunta a una realidad: la de que hoy en día estamos tan acostumbrados a tener todo tan fácil que ya no nos satisface nada. Vivimos con una eterna sensación de insatisfacción y molestia por no recibir lo que esperamos.

Podemos estar volando a 10,000 metros de altura y a 900 Km/h y estar insatisfechos con la calidad del wifi, porque el wifi del bar de la esquina es mejor. 

Vivimos así porque somos inteligentes pero no sabios.  

 

Por el lado de los empleados de Amazon la afirmación de Bezos tampoco es una buena noticia. Esta forma de pensar continuará estimulando la cultura agresiva de Amazon que genera alta rotación y ya fue varias veces acusada de ser mentalmente insalubre. 

No estamos hablando en contra a la mejora continua que es una de las características de nuestra inteligencia y obviamente tiene su lugar.  Estamos hablando más bien de la Sabiduría que afirma desde hace miles de años que el saber vivir es comprender que el hombre no debe ser excesivo en nada. “Nada en exceso” habían escrito los griegos antiguos en la puerta del Oráculo de Delfos.  “Conócete a ti mismo. Nada con exceso”

Si el mundo no se acuerda del gran Ozymandias (Ramses II) que dijo “Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes: ¡Contemplad mis obras, poderosos, y desesperad!

¿Acaso el mundo se acordará de ti, o de mi, o de Jeff Bezos, o de Bourdain o de Kate Spade en 4,000 años? O en 100?

Si estás pasando por gran stress laboral (que puede desencadenar depresión) se vale parar, mirar y replantearse.

Cada uno elige su camino, pero aquí está el camino de la sabiduría:

Seneca, el gran estoico romano, decía que el secreto de la tranquilidad, del buen vivir, de la sabiduría, es no aumentar tus expectativas y necesidades a medida que logras el éxito. Porque si lo haces, decía Seneca, entonces siempre te sentirás pobre y siempre estarás insatisfecho. 

La verdadera pobreza no es tener poco, es necesitar cada vez más. 

Mirando desde esta comprensión el mundo nunca ha sido tan pobre como ahora. 

Tan pobre al punto de que el hombre más rico del mundo no puede estar tranquilo, no puede descansar y parar para pensar sobre que será de su vida y de su obra en 100 años o en 4,000 años. 

Tan pobre que la diseñadora que ganó 2 Billones de dólares hace algunos meses no fue a una clínica para tratarse por depresión pues una de las cosas que le preocupaba, según su hermana, era pasar una mala imagen a su marca de carteras y vestidos.

Aunque Jeff Bezos diga que ama que el cliente esté divinamente insatisfecho y divinamente descontento, la Verdad es que la gran riqueza que puedes lograr en este mundo es estar divinamente satisfecho con lo que tienes.

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