#6 – El Reino del Perro. Qué es liderazgo y cómo construir liderazgo.

#6 – El Reino del Perro. Qué es liderazgo y cómo construir liderazgo.

Estamos en el sexto articulo de esta serie en Liderazgo Transformacional.  Si has leído los posts anteriores ya tendrás una idea de que Liderazgo no es Management y también conoces las bases del verdadero significado de liderazgo. La semana pasada presentamos una herramienta, una “caja conceptualizadora” y llegamos al primero de los Cuatro Reinos del Liderazgo, el Reino de la Hiena.  

Vimos que en el Reino de la Hiena no encontramos líderes, únicamente encontramos “jefes”. Hoy te invito a entrar al Reino del Perro donde encontraremos la primera base del liderazgo siendo aplicada, la confianza.  Recién en este reino encontramos los líderes por la sencilla razón de que sus habitantes han superado la mentalidad egocéntrica para reconocer que la vida se trata de “tu y yo”.   

 

Recordemos que cada Reino representa una forma de pensar, una mentalidad y una forma de definir Liderazgo. 

Cuando reconocemos vía el intelecto y vía el corazón (i.e. cambiamos de forma de pensar) de que Liderazgo no es dado por la posición jerárquica, o por el titulo, entonces ya estaremos con un pie afuera del Reino de la Hiena y uno adentro del Reino del Perro. 

Cómo construir liderazgo

El Reino del Perro representa a aquellos líderes que comprendieron que el verdadero liderazgo se basa en las Relaciones, en la Confianza y en la Ratificación.

Una vez que al líder le “cae el veinte” (“se da cuenta”) de que existe otro ser humano delante suyo; uno que también tiene sueños, fortalezas, debilidades, miedos, sentimientos, familia, dificultades y luchas, entonces, y recién entonces, podrá establecer una relación genuina con esa otra persona.  

Importante notar que es el rol del líder iniciar la conversación y esta debe ser abierta y proactiva.  ¿Porqué lo hace?  Porque genuinamente le interesa la gente. 

Todos sabemos que las relaciones humanas son complicadas y muchas veces desafiantes, pero el verdadero líder nunca pierde de vista que las relaciones humanas son la base del liderazgo. Aquí veremos la lógica de porque es así. 

El verdadero poder del líder no está en el cargo (aunque el cargo  es una buena plataforma para iniciar el camino de liderazgo). El verdadero poder del líder es aquel que recibe de parte de sus seguidores.   

Aquel que logra conquistar el Reino del Perro es el líder al cual interesa el ser humano y por lo tanto invierte tiempo en su gente, busca conocerlos y se interesa genuinamente por sus vidas.  

A medida que esto ocurre las personas perciben el interés genuino del líder y estarán dispuestos a establecer una relación.  

Es aquí donde surge el gran desafío para el líder! Para formar relaciones el líder debe tener el poder de hacerse vulnerable.  Puede parecer una contradicción el mezclar  “poder” y “vulnerabilidad” en la misma frase, pero esta es una paradoja del liderazgo. 

Aquel líder que sea suficientemente seguro de si mismo (recuerda el enemigo del liderazgo) para hacerse vulnerable demostrando su humanidad podrá generar una apertura similar en su gente.  Las relaciones entre el líder y el seguidor deja de ser una relación egocéntrica donde el jefe piensa en sus intereses y pasa a ser de dos vías (tu y yo). Como el líder es aquel que debe dar el primer paso este debe estar cómodo en una posición de vulnerabilidad. Unicamente los fuertes se pueden hacer vulnerables y permanecer seguros. 

Cuando la gente reconoce a su líder como un ser humano y comprueba que es integro entonces naturalmente se producirá confianza.  Integridad y Liderazgo van siempre de la mano.  El líder debe ser integro, no perfecto.  Integridad es ser transparente y coherente. La relación entre personas integras siempre genera confianza. Recordemos que Confianza es la base del Liderazgo e Integridad es la base de la Confianza.  

Cuando sentimos confianza y comprobamos la integridad del líder estaremos dispuestos a pasar a ser “seguidores” y con las palabras o con las acciones diremos:  “confío en ti, dime adonde vas y te seguiré”.  

En ese momento mágico (que se da únicamente entre seres humanos) el verdadero poder es traspasado al líder. Cada uno de los seguidores darán su cuota de poder y de libertad al líder, para que el (o ella) los guíe hacia el futuro.  Hay una diferencia significativa entre el poder formal del cargo y el verdadero poder otorgado por los seguidores al ratificarlo como líder.

Más tiempo invertimos en una relación más confianza generaremos y más seguidores tendremos. A quien no interesa la gente y no invierte tiempo en las personas, en las relaciones, no puede liderar. Podríamos mandar con el poder formal (como en el Reino de la Hiena), pero no tendríamos seguidores y tampoco el permiso para guiarlos.

El diario de infantería del ejercito Americano dice:

“Ningún hombre es un líder hasta que su nombramiento es ratificado en los corazones y mentes de su gente”.

El poder que el líder recibe por medio a la ratificación, a la confianza en su integridad y buena voluntad, no tiene precio. 

Pero una vez iniciado el proceso los seguidores quedaran atentos a como el líder utiliza el poder concedido. Si lo hace para el bien común la confianza aumentará y más poder será concedido. 

Sin embargo, si el líder utiliza este poder para beneficio propio los seguidores retiraran su confianza pues han descubierto que el líder no era tal, sino apenas una “hiena” disfrazada de “perro”. En este caso no ocurrirá una ratificación sino una rectificación. 

Las organizaciones lideradas con la mentalidad del Reino del Perro poseen un ambiente muy diferente a aquel que vemos en el Reino de la Hiena. 

En el Reino del Perro las personas no tienen temor al jefe sino confianza en el (o ella). Por lo tanto el clima laboral en el Reino del Perro es positivo, es bueno y estimulante. Aquí no se necesita perder tiempo y energía imaginando lo peor o buscando protegerse por medio a “política de oficina”. Las personas trabajan juntas y en harmonía.

Mientras que en el Reino de la Hiena el enemigo se encuentra literalmente adentro de la organización, en el Reino del Perro el enemigo está afuera.  Las personas se sienten tranquilas para enfocarse en su trabajo, contribuir con su energía y poseen sentido de pertenencia.  Aquí se cumple aquello que dice el proverbio Africano:

 

“Si no hay enemigos adentro, el enemigo afuera no tiene poder”

En el Reino del Perro la principal habilidad es saber escuchar pues el líder ya se ha dado cuenta del valor intrínseco del ser humano.

En este punto encontramos el gran abismo entre la forma de pensar de la “hiena” y la del “perro”. Esta gran diferencia fundamental está en el valor que cada uno asigna al ser humano.

Esta anécdota final de Nelson Mandela nos habla de aquella que es probablemente la principal característica del Liderazgo Transformacional y del Reino del Perro: el valor asignado al ser humano:

Sudáfrica acababa de elegir a Nelson Mandela como presidente y luego de décadas bajo el sistema Apartheid (sistema político social basado en el racismo) el país necesitaba cambiar. 

Mandela era presidente desde hacia pocas semanas y decide invitar a un importantísimo líder empresarial sudafricano para desayunar en su residencia y platicar sobre como gobernar la nueva Sudáfrica post-apartheid.

Peter — así se llamaba el empresario — recibió la invitación presidencial y con gran expectativa fue a la casa de Mandela. Como era su costumbre llamó a su chofer, un hombre negro, y se dirigió a la residencia del mandatario. 

En un libro publicado posteriormente Peter nos cuenta:

— Me sorprendió que al llegar Mandela ya estaba en pórtico esperándome. Fue el mismo presidente el que abrió la puerta trasera del auto para recibirme con una sonrisa.  Me invitó a entrar y fuimos a la sala donde nos sentamos en una mesa redonda preparada para el desayuno.   No habían pasado dos minutos cuando el presidente Mandela me pregunta si había venido solo o si esperábamos más gente de mi empresa.   Le dije que había venido solo.  El Presidente pareció sorprendido e insistió de que pensaba que serian más los invitados.  Yo, un poco confundido, le aseguré que había venido solo con el chofer de la compañía.   El rostro de Mandela se iluminó y dijo:

— “Ah! El chofer… Por supuesto!” — dicho esto se levantó y se dirigió nuevamente al pórtico donde se acercó al auto pidiendo hablar con el el chofer. Lo saludo con afecto preguntando su nombre y lo introdujo a la casa. Ofreció un lugar al chofer en la mesa redonda y aviso a la cocina:

— “Por favor, preparen desayuno para tres. Somos tres personas hoy”.

  

Peter quedo estupefacto.  Mandela viendo su desconcierto lo llamo de lado y en voz baja le dijo:

— “Peter. Hoy te he llamado para desayunar conmigo para que hablemos de como liderar esta nueva Sudáfrica.  Y lo más importante en este momento para nuestro país es que entendamos que el primer trabajo de un líder es dar valor a la gente.  Cuando nosotros los líderes damos valor a la gente, entonces ellos se valorarán a si mismos y recién entonces podrán crecer.”   

El Reino del Perro representa aquellos líderes que comprendieran que la habilidad de liderar se inicia con el acto de dar valor al ser humano. No podremos valorar realmente al otro hasta que aprendamos a valorar aquello que es diferente a nosotros. 

Las Hienas y los Perros se pueden parecer desde lejos pero representan mentalidades completamente diferentes y tienen respuestas muy dispares sobre el significado de Liderazgo. 

Te invito a seguir esta serie en Liderazgo Transformacional y conoceremos cual es uno de los mayores elogios que un líder efectivo puede recibir. 

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#5 – El Reino de la Hiena – No existen técnicas de liderazgo, lo que existen son formas de conceptualizar liderazgo.

#5 – El Reino de la Hiena – No existen técnicas de liderazgo, lo que existen son formas de conceptualizar liderazgo.

Para comprender el significado de Liderazgo primeramente debemos comprender que Liderazgo no es Management. No existen técnicas de liderazgo, lo que existen son formas de conceptualizar liderazgo.

Es frecuente encontrar ejecutivos para los cuales la definición de liderazgo es casi un misterio y no pocas veces vemos como el mismo concepto de liderazgo es mal interpretado en las organizaciones. No es fácil conceptualizar un arte pero por medio a una herramienta intelectual llamada “caja conceptualizadora” podremos comprender algo complejo y complicado de forma sencilla y clara. 

¿Alguna vez has escuchado decir “hay que pensar fuera de la caja”?  Seguramente lo has oído pues es una forma muy común de afirmar que tienes que pensar diferente. No obstante, a menudo nos quedamos con eso de “pensar fuera de la caja” pero sin lograr ningún tipo de pensamientos diferentes a aquellos que ya teníamos.  Esto es normal pues podemos desear pensar “fuera de nuestra caja” pero no lo logramos hasta obtener “otra caja” para pensar.  La mente no logra capturar ideas complejas sin “cajas conceptualizadoras”.  

En esta serie de Liderazgo Transformacional ya hemos dado varios pasos y ahora llegamos a la entrada de los “Cuatro Reinos del Liderazgo”.  

La mayoría de los expertos en liderazgo están de acuerdo con relación a qué es Liderazgo. Aquello que suele variar es la forma de explicar. Personas como John C. Maxwell, Manfred Kets De Vries, Jim Collins, Robin Sharma, Daniel Goleman y otros, hablan más o menos de los mismos conceptos utilizando diferentes “cajas conceptualizadoras”. Pueden haber muchas formas de explicar liderazgo pues es la más antigua y fundamental de las habilidades humanas.

 

Con “Los Cuatro Reinos del Liderazgo” te será mucho más fácil capturar la esencia de “qué es Liderazgo” y “como construir liderazgo”. 

Sin perder de vista los pasos anteriores te invito a entrar al primero de estos reinos, el Reino de la Hiena.

Cada uno de los Cuatro Reinos del Liderazgorepresenta una forma de pensar, una mentalidad, una forma de definir Liderazgo.  Cuando decimos que no existen técnicas del liderazgo  es porque liderazgo no es management, no podemos enfocarnos en usar técnicas para que la gente nos siga. Eso estaría muy incómodamente cerca al concepto de manipulación. Al comprender qué es liderazgo nos damos cuenta que antes que poseer “técnicas” es más importante observar como conceptualizas liderazgo. Pues así como piensas, así eres. 

El Reino de la Hiena representa el más bajo de los cuatro reinos y aquí no encontramos líderes, únicamente encontramos “jefes”.  

La mentalidad en este Reino se basa en el egocentrismo, en el ego no resuelto y en la idea de que Liderazgo deriva de la posición en la jerarquía organizacional.

La hiena representa a aquellas personas que creen (de forma consciente o inconsciente) que Liderazgo es la posición jerárquica, el titulo, el cargo. En este Reino encontramos aquellas personas que anuncian que fueron nombradas Presidente, Vice-Presidente, CEO, Director, Gobernador, Manager, Jefe de… etc., etc. y por lo tanto ahora son los líderes!  Y por lo tanto (según la lógica de las hienas) deben ser obedecidas por aquellos que están abajo suyo en el organigrama.  “Tengo el derecho  de ser obedecida” — afirma la hiena con sus palabras y/o actos. 

Liderazgo es influencia y en este Reino la única herramienta utilizada para influenciar es el cargo, la posición jerárquica.   Recurrir al poder formal del cargo es la más pobre de las formas de influencia y una que no demanda Inteligencia Emocional. El Ego es el centro del pensamiento de la hiena y no debería sorprendernos que esta es la fuente de grandes problemas en la organización y a nivel personal. 

Aquellos que creen que el Liderazgo proviene del cargo tienden a sentir una fuerte necesidad de aferrarse a su cargo.  ¿Porque?   Porque es la única fuente de influencia que poseen. Porque del cargo obtienen su seguridad (ademas de sus beneficios contractuales). Por lo tanto la hiena busca los beneficios del puesto, sus derechos y el poder formal para hacer su voluntad.  Recordemos que la esencia de la mentalidad de la hiena es el egocentrismo y que el Ego Personal es el gran enemigo del liderazgo

Con el tiempo las hienas pueden llegar a sufrir un tipo de trastorno psicológico que es una consecuencia lógica de su forma de pensar.  Este trastorno se manifiesta cuando ademas de aferrarse al cargo la hiena pasa a  “identificarse” con el cargo.  ¿Sabes con quien estás hablando?  Es una típica pregunta de la hiena.

Hace algún tiempo viajaba a menudo a Londres, Amsterdam y Paris por trabajo. Recuerdo una ocasión, en el aeropuerto de Schipol Amsterdam, cuando un hombre hiena muy nervioso se manifestó. Su vuelo estaba retrasado debido a una gran tormenta de nieve, cosa relativamente común durante los inviernos en la capital holandesa.  La encargada del balcón de KLM no podía hacer nada, pero este hombre levantaba la voz insistiendo para que la oficial de la linea aérea lo ayudara. En un momento de exasperación este hombre hiena dijo:

— “Señorita, usted debe ayudarme!  ¿¡Usted sabe con quien está hablando!? ¿¡Usted sabe quien soy yo?!”  

En ese momento la empleada de la linea aérea lo mira y con compasión responde:

— “Si señor. Lo ayudaré inmediatamente”.   Toma el micrófono y anuncia en la sala:

— “Atención pasajeros del vuelo KL789 a Londres. Se encuentra aquí en el balcón un pasajero que afirma no saber quien es. Si algún familiar o conocido se encuentra en la sala por favor acérquese inmediatamente al balcón para identificarlo.”

Esa hiena estaba identificada con su cargo, sea cual fuera el cargo que ese hombre ostentaba. Al final nadie supo quien era, pero él había pensado que su cargo podía ejercer poder sobre la funcionaria de la linea aérea. Cuando la hiena pregunta de forma retórica si “sabemos con quien estamos hablando” es porque está intentando arrastrarnos hacia su fantasía e intentando ejercer el poder formal que imagina tener sobre los otros, inclusive sobre aquellos fuera de su organización.

Al momento en que la hiena se identifica con el cargo su lucha es más encarnizada, pues teme perder no solamente el cargo (con todos los beneficios que este le otorga), sino teme aun más perder parte de aquello que ha pasado a ser su propia identidad.  

El cargo es la fuente de influencia y seguridad que tiene la hiena! El cargo es uno de las “etiquetas” que la hiena necesita para identificarse y tener auto-estima.  La hiena ha trabajado duro, por años, para ganar la posición que ocupa, con sus beneficios, status y aparente seguridad económica.  Y ahora que obtuvo la posición de “líder” nadie lo moverá de ahí! La hiena hará todo lo que pueda para defender lo que es “suyo”. Utilizará el propio cargo para ejercer y mantener su poder.

El problema en el Reino de la Hiena es que cuando las personas trabajan con un jefe enfocado en el ego, que devalúa constantemente a los otros y además se enfoca únicamente en sus derechos y beneficios, estas personas dan lo mínimo. La organización sufre de diferentes formas bajo una hiena, aquí apenas dos formas:

1 La hiena siempre recibe el mínimo esfuerzo de parte de su equipo.

2La hiena causa una gran Rotación de Personas en su organización.

Alta Rotación y recibir el mínimo esfuerzo es una formula para el fracaso en liderazgo. 

En la historia humana no se registra casos donde un grupo de personas dando lo mínimo han logrado grandes cosas.  Por eso podemos decir con toda certeza de que no existe una organización performando al nivel “8” si sus líderes están apenas a nivel “4”. Si el liderazgo es pobre, el desempeño será pobre. 

Es muy importante comprender que Liderazgo no es la Posición. Cuando comprendamos esto (con la mente y con el corazón) podremos cambiar de forma de pensar y conquistar el Reino de la Hiena. Unicamente conquistando este Reino podremos continuar nuestro viaje hacia el siguiente destino, el Reino del Perro.

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#4 – Resiliencia, una de las principales características del liderazgo transformacional

#4 – Resiliencia, una de las principales características del liderazgo transformacional

En esta serie sobre Liderazgo Transformacional ya hemos pasado por la engañosa Esfinge, identificado las 2 bases fundamentales para construir liderazgo y también hemos identificado al gran enemigo del liderazgo.  Si has leído estos artículos anteriores ya tendrás una mejor idea de qué es liderazgo y como construirlo.

Pero todavía falta camino para recorrer y te invito a continuar explorando una de las principales características del liderazgo

Una de las palabras que observa picos en los motores de búsqueda de Google luego de catástrofes naturales, atentados terroristas o posterior a cualquier evento suficientemente fuerte para abatir al espíritu de muchos, es “Resiliencia

Hablemos entonces de Resiliencia, una de las características fundamentales de un Líder.

La psicología define Resiliencia como “la capacidad que posee una persona para superar las circunstancias y periodos difíciles, reponerse y mismo ser transformada por ellas.” 

Es muy importante entender la Resiliencia pues al comprenderla nos será más fácil (o menos difícil) practicarla. 

Cuando observamos la historia vemos que todo verdadero Líder tuvo como base un proceso de desarrollo de Auto-Liderazgo.  

El Auto-Liderazgo lo definimos como “la habilidad que posee una persona para elegir la forma adecuada de pensar y desde ahí generar la actitud correcta para enfrentar los desafíos que se presentan ”. 

El Auto-liderazgo lleva a una persona al desarrollo completo de su potencial y está íntimamente ligado al concepto de Resiliencia.

 

La Paradoja Stockdale

 

No obstante, no debemos confundir Resiliencia con Optimismo. No se trata de motivación emocional o de pensar que todo estará bien, más bien se trata de “construcción de carácter”. La Resiliencia se construye.

Te comparto la historia del Vice-Almirante James Stockdale y la paradoja que lleva su  nombre.  Esta nos ayudará a comprender la diferencia entre Optimismo y Resiliencia.  

James Stockdale recibió la Medalla de Honor en la Guerra del Vietnam por su valentía y estoicismo como prisionero de guerra.  Su calvario tuvo inicio cuando el 9 de Septiembre de 1965 el avión caza que pilotaba fue impactado por una cohete antiaéreo y derribado.

Luego de eyectar y abrir el paracaídas James Stockdale vio abajo suyo una aldea. Decenas de hombres gritaban de jubilo y daban demostraciones de gran excitación allá abajo. Algunos de estos hombres disparaban sus armas intentando matarlo. Todos lo esperaban. En esos últimos dos minutos de libertad Stockdale se dijo a si mismo: “Esto será difícil y largo… Por lo menos serán cinco años…“. 

Stockdale se equivocó, pues no fueron cinco sino siete los años que debió soportar como prisionero de guerra. Sobrevivió en las peores condiciones imaginables y cuatro de los siete años estuvo en una celda solitaria, alumbrada por una lampara las 24 horas del día. El espacio de su celda era tan reducido que apenas lograba acostarse. Fue torturado 15 veces y como oficial de mayor rango debió asumir el liderazgo de los otros prisioneros en la infame prisión Hỏa Lò, conocida sarcásticamente como “Hanoi Hilton”. 

Muchos años después, ya siendo un hombre anciano, un consultor de negocios llamado Jim Collins lo entrevista:

– “¿Como has hecho para aguantar tanto, por tanto tiempo? ¿Que fue aquello que te sostuvo en situaciones tan extremas?”

– Stockdale sin dudar respondió – “Puedo decir con seguridad que aquello que me permitió enfrentar, y aguantar, esas situaciones tan difíciles fue el hecho de que nunca perdí la fe.  Nunca deje de creer y de estar convencido que seria capaz de lidiar con cualquier cosa que la vida me presentara.  Esa fe, esa certeza inquebrantable fue lo único que me sostuvo en esos momentos.” — reveló el viejo almirante.

El consultor continuó preguntando:

– Y ¿quienes fueron aquellos que sucumbieron primero? ¿Quienes fueron aquellos que no aguantaron y murieron antes?

– “Eso es fácil de responder” – dijo Stockdale para sorpresa de Collins  – “Los primeros a sucumbir fueron los optimistas!”

Escuchando esta respuesta el consultor se sorprende nuevamente y demuestra su confusión: 

“Los Optimistas?!” —“Pero usted me acaba de decir que fue su optimismo aquello que lo sostuvo…”

El viejo almirante recordando el horror de aquellos años se emociona y le dice:

 – “No. No he dicho que era un optimista. Dije que nunca había perdido la fe!  Fijate, son cosas diferentes:  Los optimistas decían “nos liberarán para Navidad”. Entonces navidad llegaba y continuábamos presos.  Luego decían “nos liberarán para Pascuas”. La Pascua llegaba y continuábamos presos. Cada vez más desesperados los optimistas decían “seguro seremos liberados en el Día de Acción de Gracias”… Y se pasaron muchas navidades, muchas pascuas y muchos días de acción de gracias… y continuábamos presos.  Los optimistas fueron los primeros a morir con el corazón roto. Morían de tristeza y depresión. Pero debes entender que el líder no es un simple optimista. El líder debe ser resiliente, no optimista.” — aclaró Stockdale. 

 

Las 3 funciones de un líder.

Pero sabiendo que su entrevistador era un consultor – Stockdale continuó explicando: 

— “El trabajo del líder se divide en tres partes: Primeramente el líder define la realidad, tal cual es.  Luego el líder es aquel que logra mirar al presente pero ver un futuro mejor.  Y finalmente el líder es aquel que después de definir la realidad y ver un futuro mejor, logra dar los pasos hacia ese futuro.”  

Resiliencia no se alimenta del optimismo, se alimenta de la fe, de la certeza de poder superar lo que sea. Resiliencia es “la capacidad que posse una persona, o un grupo, para superar las circunstancias y periodos difíciles, reponerse y continuar mirando hacia un futuro mejor.”

Si estás pasando por momentos desafiantes en lo laboral o en lo  personal, Resiliencia es lo que necesitas. Para ti y para aquellos que están contigo. El líder es resiliente y resiliencia se desarrolla practicándola.

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#3 – El gran enemigo del verdadero Liderazgo.

#3 – El gran enemigo del verdadero Liderazgo.

En esta serie sobre Liderazgo Transformacional tuvimos que primeramente responder al acertijo de la Esfinge y luego conocimos Los 2 Fundamentos para comprender qué es Liderazgo y qué es ser un líder realmente.

Te invito a continuar nuestro viaje pues el siguiente paso nos ayudará a identificar el gran enemigo del liderazgo, el Ego personal.   Identificándolo podremos continuar el viaje conscientes de que todo Liderazgo tiene inicio con el Auto-Liderazgo.

 

El gran enemigo del verdadero Liderazgo.

 

La prueba definitiva para el liderazgo organizacional (i.g.  una empresa, una nación, un club, una ONG, o una familia) está en poder dejarla en mejores condiciones de aquellas que el líder encontró cuando asumió el cargo de liderazgo.

Para lograrlo un líder debe estar abierto a aceptar que existen cosas a mejorar, a aceptar los errores de su equipo y a reconocer sus propias falencias.

Este ejercicio puede parecer sencillo pero resulta difícil para la mayoría pues implica hacernos vulnerables y una gran dosis de humildad.  Tanto la vulnerabilidad como la humildad se interpretan como debilidades en la mente de muchos directores, pero no es así. Ambas son pre-requisitos para establecer un genuino liderazgo transformacional.  Para poder construir liderazgo el líder debe ser capaz de identificar y remover su Ego personal.

Estos dos ejemplos abajo nos mostrarán como el Ego personal es ciego y puede llevarnos a la ruina.

Recuerdo dos eventos donde las personas en posición de liderazgo buscaban soluciones a problemas y para tanto decidieron convocar a sus equipos para una sesión de “tormenta de ideas”.

 

Líder vs. Jefe

 

El primer caso es un vice-presidente (VP) de una corporación global. Este hombre había convocado a todo su equipo para pensar como podrían mejorar los negocios a su cargo. El VP tenia meses en la división y no había logrado establecer relaciones de confianza con su equipo.  Demostraba inseguridad al exhibir su poder formal con amenazas veladas y constantemente recordaba a todos que había sido nombrado por el CEO global.  Para el equipo este VP no era un líder, era apenas un jefe. 

Su equipo no lo admiraba, lo temían. Durante la sección de “tormenta de ideas” más de uno había permanecido callado con temor a equivocaciones.  Mi rol ese día era simplemente el de un observador y me pareció curioso cuando el VP se dirigió a uno de sus gerentes:

– Oye, tienes que participar más! Debes hacer alguna pregunta o dar ideas. Esto es una sesión de “tormenta de ideas”!

Varios de los participantes tenían la impresión de que el VP ya tenia formada sus ideas, pero minutos más tarde el mismo gerente que había recibido la advertencia pidió la palabra y dio una idea. No recuerdo cual fue la idea, pero siendo una sesión de “brainstorm” prácticamente todo era valido. 

Al terminar de compartir la idea el gerente se calla. El VP lo mira y en frente a todos dice:

  • “¿No tienes mejor idea? Avísame cuando tengas algo más inteligente para aportar.”

Podría parecer absurdo (y lo es!) pero este VP había solicitado participación pues era lo que se suponía debía hacer durante una “tormenta de ideas”, pero estaba ciego a cualquier idea que no fuera suya.  La reunión terminó como empezó, con la certeza de que se implementarían únicamente las ideas del VP.  

Diez meses más tarde este ejecutivo fue removido de la posición porque su equipo no lograba trabajar con el, el Gerente General de la división no lo toleraba y las ventas habían caído y los procesos se habían hecho más lentos.

 

El gran enemigo del verdadero Liderazgo: el Ego Personal.

 

El segundo ejemplo también es real, aunque más chocante.

A finales del los años 80 Iraq estaba en guerra con Iran ya hacia ocho años. Antes de la guerra Iraq se ubicaba como el segundo mayor exportador de petróleo del Golfo Pérsico. Sus ciudadanos podrían tener un país prospero si Saddam Husseim, presidente de Iraq, aplicara los recursos del petróleo en beneficio de la gente (i.e. educación, infraestructura, salud, etc.). 

Pero Saddam prefirió armarse e invadir su vecino — la República Islámica de Iran — con el objetivo de apropiarse de otra provincia petrolera (el Khuzestan) y anexar el margen oriental del río Shat-el-Arab. 

Pero luego de ocho años de guerra Saddam se encontraba ahogado en deudas con los países del golfo, principalmente con Kuwait.

Reconociendo la situación como siendo insostenible Saddam Hussein hizo lo mismo que el VP:  convocó a sus consejeros más cercanos a una sesión de “tormenta de ideas”.  Para para la mayoría de los iraquíes Saddam no era un líder, era apenas un tirano. 

Su gente no lo admiraba, lo temían.

Saddam necesitaba encontrar una salida urgente para el conflicto armado. Uno de sus consejeros (amigo personal suyo) dijo tener lo que creería ser una buena idea y pidió permiso para compartirla.

— “Presidente, en la mente de los Iranianos su imagen está muy asociada con la guerra. ¿Que le parece si armáramos un plan y usted finge dejar la presidencia de Iraq por seis meses y nosotros nos encargamos de negociar la paz? Posteriormente cuando esté firmada la paz con Iran usted vuelve a la presidencia. Seria nada más un estratagema para convencer a Iran a firmar el armisticio.” 

Saddam Hussein se levantó de su sillón, caminó hacia este hombre, lo tomó del saco y levantándolo de la mesa lo arrastró para fuera de la sala.  Los presentes quedaron aterrorizados cuando escucharon un inconfundible “bang” en el corredor. Segundos después vieron al presidente retornar a la sala con su pistola humeando y preguntado:

 

– Alguien más tiene otra “buena idea”?

 

Tiempo después Iraq invadió Kuwait, su principal acreedor, y provocó otra guerra (la Primera Guerra del Golfo). Años después Iraq estaba en caos, arruinado y destruido.  Saddam terminó siendo capturado años después por los ejércitos enemigos en una cloaca. Fue juzgado y ahorcado. 

Hasta el día de hoy Iraq sufre las consecuencias del “liderazgo” egocéntrico de Saddam Husseim. 

Estos dos ejemplos están separados por grados de civilización, pero el verdadero Liderazgo Transformacional  y el Ego personal no son compatibles. Nuestro gran enemigo (tu gran enemigo) en este camino del liderazgo es el Ego personal!

Una persona dominada por su Ego, por su “importancia personal”, es insegura, no acepta errores, no escucha ideas y por lo tanto no logra progresar o liderar. 

Si realmente deseamos construir liderazgo y comprender la definición y el significado de ser líder debemos primeramente conquistar nuestro Ego, nuestras inseguridades y nuestros miedos. Recién después estaremos libres para escuchar, construir confianza, ser el ejemplo y servir a nuestros equipos y a nuestra organización.  

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#2 – Los 2 Fundamentos para comprender qué es Liderazgo y qué es ser un líder realmente.

#2 – Los 2 Fundamentos para comprender qué es Liderazgo y qué es ser un líder realmente.

La semana pasada hemos pasado por el primer obstáculo, la Esfinge. La respuesta que damos al acertijo define nuestro destino.

En esta serie sobre Liderazgo Transformacional hablemos ahora sobre los dos fundamentos que nos llevarán a una mayor comprensión sobre el significado de Liderazgo y una mayor claridad sobre qué es ser líder.

Las 2 bases fundamentales del Liderazgo Transformacional se encuentran en la Confianza y en el Ejemplo

Algunos años atrás tuve la oportunidad de visitar el Banco Central de un país del sur. Recuerdo haber conocido a un hombre cuyo trabajo consistía en combatir las falsificaciones de billetes. Durante su exposición nos presentó varias falsificaciones que parecían idénticas al billete original.  

Uno de los ejecutivos que estaba ahi preguntó a este hombre como hacia para mantenerse actualizado si los criminales constantemente inventaban nuevas técnicas de falsificación. Su respuesta fue iluminadora:

— “Existen tantas formas de falsificar un billete que seria francamente imposible identificar todas a tiempo. Mi trabajo por lo tanto no consiste en conocer todas las formas de falsificación existentes sino más bien conocer perfectamente el billete original.”

Me atrevo a decir que algo similar ocurre con el concepto de Liderazgo o con la misma definición de liderazgo. Pero cuando comprendamos el verdadero significado de liderazgo no seremos engañados por las diferentes falsificaciones que existen dando vueltas por ahí.  

En las últimas décadas hemos visto un crecimiento exponencial en el número de empresas y consecuentemente en la necesidad de contar con líderes para dirigirlas.  Pero dado el hecho de que es más fácil administrar estructuras y organigramas (antes que intentar liderar a seres humanos) pasamos a utilizar la palabra “liderazgo” como un quasi-sinónimo de Management.   Esta es una de las “falsificaciones” más comunes y potencialmente más dañinas.

Base de Liderazgo – Confianza –

Es fundamental comprender que el liderazgo no es dado por la posición jerárquica en el organigrama. La verdadera y ancestral definición de liderazgo nace de la confianza que el equipo deposita voluntariamente en uno de sus miembros.

El primer paso para construir la base del liderazgo es lograr obtener la confianza de mi equipo.  Toda confianza se apoyará en la integridad del líder y en el hecho de que este demuestra un interés genuino por el bien estar y el futuro de todos. Sin integridad y sin un interés genuino por la gente no podremos construir liderazgo. 

Unicamente cuando un ser humano conoce a otro, comprueba su integridad y confía que existe un interés genuino en su bien estar, en su carrera, en su futuro, en su vida, podrá decir sinceramente “dime adonde vas y te seguiré ”.  

Ese es el momento cuando el seguidor transfiere poder al líder. El único poder ético y verdadero es aquel que las personas dan libremente y por convicción personal. Esto podrá ocurrir cuando exista confianza.  Un director puede tener el cargo jerárquico pero no tiene el liderazgo hasta que su nombramiento sea ratificado en la mente y en los corazones de su gente.

Base de Liderazgo – Ejemplo –

 

Luego de la confianza el siguiente paso para construir las bases del liderazgo es inspirar. Y para inspirar es fundamental ser el ejemplo.  Sin ser el ejemplo no lograríamos inspirar a casi nadie. Con palabras pero sin acciones estaríamos intentando manipular (no inspirar).

Cuando una persona confía y además ve el ejemplo del líder estará dispuesto a imitarlo e ir la milla extra, a dar lo mejor de si mismo.  Para ilustrar la fuerza del ejemplo nos servirán, una vez más, los griegos antiguos:

Muchos escucharon hablar del héroe griego Aquiles, personaje principal de “La Iliada”, pero pocos escucharon hablar de Protesilao. Aunque desconocido para la mayoría Homero ha otorgado a este príncipe de Tesalia uno de los roles más nobles en la guerra contra Troya.

Homero cuenta que antes de partir hacia Troya los griegos consultaron al Oráculo de Delfos. Este profetizó que la muerte tragaría al primer griego que pisara territorio Troyano.  Cuando algunos días más tarde la flota griega bajo el comando del rey Agamemnon arribó a las costas Troyanas (actual Turquía) todos los guerreros y heroes recordaron la profecía. ¿Quien seria el primero a desembarcar? Nadie deseaba ser el primero pues la muerte segura lo esperaba. El precio a pagar era caro. 

Entonces Aquiles, como héroe que era, decide ser el primero. El líder de los mirmidones se preparaba para saltar del barco cuando Protesilao, cuyo nombre etimológicamente significa “el primero del pueblo”, asumió el rol de verdadero líder que voluntariamente se sacrifica por sus compañeros. Protesilao desembarcó antes que Aquiles y corrió a la playa donde luego de enfrentar a varios troyanos fue traspasado por la lanza del héroe local Hector. 

Cuenta Homero que al momento en que los griegos vieron a Protesilao dar el ejemplo pagando el precio del sacrificio todos desembarcaron con valentía.

Pocos seres están dispuestos a ser el ejemplo cuando las circunstancias exigen un gran sacrificio. Pero únicamente así, con el ejemplo personal, un verdadero líder inspira a otros a dar lo máximo.  A menudo el verdadero liderazgo presenta un matiz heroico, pero aunque no entre en la categoría de heroísmo el ejemplo personal es fundamental.

Hasta ahora los primeros tres pasos en esta serie sobre Liderazgo fueron Responder a la Esfinge, construir Confianza y ser el Ejemplo, como Protesilao. Estas son las bases del verdadero liderazgo y hablaremos nuevamente de ellas cuando veamos la herramienta llamada los “Cuatro Reinos del Liderazgo”.

Recordemos que Liderazgo es la mayor ventaja competitiva de una organización y la más raras de las habilidades.  Comprender “qué es Liderazgo y como construirlo” es por lo tanto uno de los conocimientos más estratégicos para una persona que desee progresar en su carrera y ciertamente para un CEO y para un profesional de Recursos Humanos. 

Mirando a nuestro alrededor vemos que vivimos una gran crisis de Liderazgo porque no todos logran pasar por la Esfinge y varios abandonan el camino porque no logran dar el segundo y el tercer paso ya que el verdadero liderazgo nos demanda un cambio de mente y de corazón.

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#1 – Primer paso del Liderazgo Transformacional

#1 – Primer paso del Liderazgo Transformacional

Entre las figuras mitológicas de la antigua Grecia la Esfinge era una criatura con cabeza de humano y cuerpo de león que guardaba los caminos y las entradas a los templos. 

La versión griega llamada “Sphinx” (Σφίγξ), más malévola que su contraparte egipcia, poseía cabeza de mujer y alas. Era un ser de gran violencia y tremenda fuerza. Según Herodoto uno de estos mitológicos seres protegía la entrada de la ciudad de Tebas.  Los temerosos visitantes eran seleccionados aleatoriamente por la Esfinge y esta les proponía un terrible desafío.

— “Deciframe o mueres”. — amenazaba la esfinge al desafortunado visitante que al ser seleccionado ya no podía pasar o volver atrás sin responder al monstruo griego. 

La leyenda de la Esfinge es una analogía del camino del Liderazgo. Pues imagínate entonces una enorme Sphinx de titánica fuerza y complicados acertijos seleccionando aleatoriamente a aquellos que pasan por el camino. La pregunta de la Esfinge para aquellos que desean entrar al camino del “liderazgo transformacional” es:

— “Los líderes, ¿nacen o se hacen?— Si tenemos la respuesta correcta podremos pasar, pero la equivocada nos destruirá. La respuesta al acertijo define nuestro destino.

 

— “Los líderes, ¿nacen o se hacen? Deciframe o mueres” –

 

¿Que respuesta darías a la Esfinge?

Existen obviamente dos alternativas pero una respuesta correcta. Cualquiera sea tu convicción personal medita antes de responder. Siendo una respuesta de “vida o muerte” tampoco olvides que la Esfinge, como toda mitología, esconde mensajes más profundos que aquellos que se descifran a simple vista.

Personalmente podría decir que es “parte de mi trabajo” el saber responder correctamente a la Esfinge, pero la verdad es que tuve que equivocarme dos veces antes de acertar la respuesta correcta. 

Mi primera respuesta estaba probablemente sesgada a causa de estar trabajando en el campo de desarrollo de liderazgo con ejecutivos y empresarios. Por lo tanto la primera vez respondí de forma consecuente y creyendo que la respuesta correcta seria “los líderes se hacen!”. 

Lo ultimo que recuerdo fue la Esfinge decir sonriendo:

—“Tienes razón” — 

Y cuando di el paso para continuar… fui destrozado por la Esfinge!

Tiempo después tuve que pasar nuevamente por la Esfinge. Al fin de cuentas “es mi trabajo” saber la respuesta a ese acertijo.  La espantosa esfinge continuaba encaramada cerrando el camino y el desafío fue la misma pregunta anterior.

Ahora sí, siendo una pregunta binaria y con una segunda oportunidad pensé que ya tenia clara la respuesta correcta.  Y la verdad es que todos nosotros hemos conocido diferentes tipos de personas por la vida y algunas de ellas simplemente parecen no lograr aprovechar las oportunidades y por alguna razón no logran desarrollar el liderazgo que dicen desear construir. Yo he visto algunos y seguro tu también.  Esto me ha llevado a concluir entonces que los líderes “no se hacen”, sino más bien “nacen”.  Esa seria la respuesta correcta al acertijo: 

— “Los líderes nacen”. — Lo ultimo que recuerdo fue este ser mitológico sonriendo nuevamente y saltando de la roca donde estaba encaramada, dijo:

—“Tienes razón” — 

Y al dar el prime paso hacia el camino fui destrozado una vez más por la Esfinge!

 

¿Cual es entonces la respuesta al acertijo de la Esfinge?

 

Tuve que equivocarme más de una vez, pero como es “mi trabajo” tuve que volver hasta acertar.  Pero muchos cuando son devorados por la Esfinge la primera vez ya no vuelven y termina la Esfinge fortalecida y victoriosa a causa de que sus acertijos son profundos. 

Luego de los errores percibí que el acertijo aunque parece ser una simple pregunta, no lo es. No es una simple pregunta binaria, es un acertijo como se esperaría de un ser mitológico.   En Grecia afirmaban que la dieta de las esfinges estaba compuesta de temerarios e incautos que subestimándola caían en sus mortales trampas. 

Habiendo sido derrotado dos veces ahora ya puedo revelarte la respuesta al acertijo. Aquí te la comparto, es la llave del camino al liderazgo transformacional. Comprendiendo el acertijo y la respuesta correcta ya no te equivocarás.

La pista para responder al acertijo se encontraba sobre el dintel del Oráculo de Delfos: 

“Conócete a ti mismo” (γνῶθι σεαυτόν, gnóthi seautón). — era la síntesis de toda sabiduría. 

En ese consejo del Oráculo encuentras la respuesta correcta al acertijo de “los líderes, ¿nacen o se hacen?”.  La respuesta correcta es esta:

— “Así como piensas, así es

Eso debes responder a la Esfinge.  Porque si creo que “los líderes nacen” entonces cuando me encuentre con las dificultades del camino, cuando deba enfrentar mis miedos, los inevitables desafíos personales, descubrir mis limitaciones y mis debilidades; y cuando ese camino se haga más difícil de lo anticipado, entonces recordaré que realmente creo que “los líderes nacen”. En ese momento desistiré. Y por lo tanto la Esfinge me dirá “tienes razón” y me devorará.  

Pero si creo que los “líderes se hacen” entonces cuando me encuentre con las dificultades del camino, con mis temores e inseguridades, con las exigencias de la disciplina y el esfuerzo y el camino se haga cuesta arriba, entonces recordaré que  creo que los “líderes se hacen”. En ese momento aunque muchos desistan y queden por el camino y podré recuperar la fe en mi mismo y continuaré caminando. Y un día, inevitablemente, llegaré. 

Pero si creo que esta ultima respuesta es valida para todos, entonces la Esfinge me dirá una vez más “tienes razón” pero me matará nuevamente. Porque el camino de liderazgo no es para todos, es únicamente para aquellos que creen que es posible, para aquellos que saben que todo es un proceso y que el camino para alcanzar las virtudes más valiosas y más importantes siempre será cuesta arriba. 

El primer paso en el camino del liderazgo transformacional es pasar por esa Esfinge griega, que es una gran analogía al camino del ser humano, y dar la respuesta que está adentro tuyo. La respuesta que tengas adentro determinará si vives o mueres, si pasas o te quedas.

“Los líderes, nacen o se hacen?”. Así como piensas, así es. Conócete a ti mismo.

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